Recientemente tuvimos la fortuna de presenciar una lluvia de milo que sucedió en el centro de Bogotá. En medio de las calles empezaron a caer las nuevas chocolatinas de Milo con un gracioso paracaídas. La gente se reunió para tratar de atrapar la mayor cantidad de producto posible.
Una gran acción que rápidamente se pudo ver reflejada en los consumidores, que con sus teléfonos celulares empezaron a grabar esta gran lluvia, y que pronto subieron a YouTube.
Que buena suerte haber estado en una acción BTL que se volvió rápidamente en un viral de videos y muchos más blogs compartiendo esta experiencia con Milo
¿Qué es lo más común que quiere hacer un publicista cuando se gradúe? Exacto, entrar a una agencia de publicidad. En la actualidad las agencias lo que menos buscan son publicistas, se necesita tener dentro un grupo interdisciplinario que cumpla con los objetivos y metas, y que posean una capacidad creativa para aportar nuevas ideas, desde diferentes puntos de vista. Los creativos de las agencias ya no son los publicistas, son sociólogos, psicólogos, comunicadores (y todos pensaban que ser comunicador sólo servía para presentar farándula), relacionistas públicos, ingenieros industriales y diseñadores entre otros.
Nuestra misma carrera nos dice que así debe ser. Para que tener publicistas con la misma formación creativa y teórica, con las mismas ideas de llegar a un ambiente “cool” y darse cuenta que su formación desde que se matriculó ya es “old fashion”. Esta carrera nos ha enseñado a tener hambre de conocimiento, a buscar ideas en mil lugares, a ver programas de niños hasta XXX en busca de esa nueva idea que ojala a nadie se le haya ocurrido.
Mi intención no es regañar a los publicistas, es a que abramos los ojos a nuevas posibilidades, a nuevos negocios. Dense cuenta por favor si de verdad lo que quieren es entrar a una agencia o es tan sólo un capricho. Y de ser así ¿por qué no salen con la mentalidad de montar una agencia? con un diferencial, claro está. Ya estamos mamados de que nos vean, o yo por lo menos estoy mamado de que vean esta carrera como vendedores con el maletín debajo del brazo (“se necesita publicista graduado con experiencia en agencias para llevar a cabo proyecto de expansión. Traducción. Vendedor de cursos de inglés). Los vendedores son artistas en su hacer, y no requieren una profesión para serlo. Mi llamado, y lo que quiero para nosotros es que dejemos de hacer publicidad y la mandemos a hacer, seamos dueños de negocio, creemos nuevos negocios. Si es una peluquería, porque no una peluquería para rockers, si vendo chocolates, porque no hay chocolates para los momentos de “depre” de las viejas, hay mil ideas para ganar dinero. Dejemos de pensar en ese sueldo “fijito”, y tener que esperar a que nos den $20.000 para el taxi a las 3 de la mañana para que nos vayamos a la casa y “¿mañana puntual a las 8 no?” creo que debemos empezar a hacerle publicidad a la publicidad, así como Bocelli le cantó a la música.
Lo que quiero para los que vienen y los que están pretendiendo entrar a la rosca publicitaria o esperando el palancazo, es a que no hagan publicidad, sino que la manden a hacer, evalúen y aprueben. Y más bien sean creativos en la forma de hacer crecer a su empresa. Tenemos la formación y sabemos que debemos buscar siempre nuevas ideas. Entonces ¿por qué siguen buscando en el mismo lugar? Ahh?
Springfield solía ser habitada por -quienes eran mis personajes favoritos- aquellos divertidos individuos amarillos que hacían reír. Sí, los famosísimos The Simpsons, quienes ahora se han tornado tremendamente aburridos; parecieran haberse mudado. ¡Ahora quiero irme a vivir a Quahog! (donde vive The Family Guy)
El punto es que el gran canal FOX optó por la estrategia de poner a competir dos de sus programas (The Simpsons y Family Guy) esperando que la fanaticada se mantuviera, pero al parecer (y lo digo sin prueba alguna; sólo mi pensar) desde las últimas temporadas de The Simpsons han perdido su toque y así han dado paso al -un poco ácido- pero buen humor de Family guy. Es por esto que sin tener pruebas me atrevo a decir que en estos momentos, a pesar de los esfuerzos publicitarios; es más, gracias a estos (una campaña del canal FX ridiculizando a The Simpsons), Familiy Guy ha ganado lo que ha ganado y a relegado a The Simpsons.
Ciertamente las estrategias de enfrentamiento de productos funcionan, pero han de ser muy estratégicas y creativas para no caer en errores y correr riesgos.
Es mi opinión, lo que no sé es cuál es la suya a juzgar por estos espisodios.